Cultura y ODS: antecedentes y situación actual

The world we want

La Agenda 2030 aprobada por la ONU en septiembre de 2015 cuenta con una hoja de ruta detallada y específica, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que abarcan las tres dimensiones del mismo: social, económica y medioambiental. Sin embargo, no existe ningún ODS dedicado a la cultura, aunque sí se mencione en algunas metas concretas de varios ODS. Alfons Martinell y Antonio Vlasis en sendos artículos escritos en ese año, analizaban los antecedentes que llevaron a esta situación.

El profesor Alfons Martinell desgranó ayer en Madrid- en su charla en el Aula de Gabeiras & Asociados- algunas de las razones por las que la cultura finalmente no formó parte de la Agenda 2030. Ya en diciembre de 2015, Martinell escribía un artículo titulado: ¿Por qué los ODS no incorporan la cultura? Algunas de las razones que expone tienen que ver con la dificultad de aceptar la diversidad cultural por parte de los Estados, la resistencia a integrar la contribución de la cultura a la economía mundial, la mentalidad tradicional de la cooperación al desarrollo al ver la cultura como un “lujo” frente a otras necesidades básicas o el fracaso de la UNESCO en liderar la elaboración de la Agenda 2030. Y todo esto a pesar de que, por primera vez, se llevó a cabo una campaña global: “El futuro que queremos incluye a la cultura” que contó con el apoyo de organizaciones, sociedad civil y expertos de más de 120 países.

Llegados a este punto, el profesor Martinell propone entonces algunas estrategias para integrar la cultura en los ODS y viceversa como son: interpretar los ODS y las metas desde un punto de vista cultural; avanzar en la conceptualización de la sostenibilidad cultural, reforzar las prácticas sostenibles en las instituciones culturales, mantener la cultura dentro de la cooperación al desarrollo o hacer accesibles los mercados culturales con el fomento por ejemplo, de industrias culturales accesibles. Durante las III Jornadas de Sostenibilidad e Instituciones Culturales organizadas por REDS y el Instituto Cervantes, tuvimos ocasión de escuchar a la ponencia que sobre esto dio Alfons Martinell. Se puede ver aquí a partir del minuto 10.45

Por su parte, Antonio Vlasis en su escrito de 2015: Culture in the post-2015 development agenda: the anatomy of an international mobilisation ahonda aún más en el papel de la UNESCO en la agenda post-2015. Escrito unos meses antes de la aprobación de la Agenda 2030, Vlasis destaca las formas en que la UNESCO trató de promover la inclusión de la cultura en los ODS y sus intentos de convencer a los principales actores del papel de la cultura como motor del desarrollo sostenible al mismo tiempo que trataba de fortalecer su liderazgo dentro del sistema de las Naciones Unidas.

Al igual que el profesor Martinell, Vlasis refleja la falta de apoyo político de los gobiernos con argumentos como la irrelevancia de la intervención estatal en el sector cultural, el carácter amplio y abstracto de la cultura, el riesgo de relativismo cultural e incluso el lugar secundario de la cultura, entre otras prioridades dentro de la agenda política de muchos países. Y termina añadiendo “Una vía interesante para futuras investigaciones no será simplemente el lugar que finalmente tendrá la cultura en esta agenda, sino también cómo los gobiernos diseñarán e implementarán políticas que pongan en relación la cultura y el desarrollo sostenible”